...que alguien me lo explique...
...tengo un amigo que trabaja en la administración y más en concreto en RTVE. Hace poco le llegó una carta que se la remitían de su trabajo procedente de un departamento llamado "Unidad de Acción Social"...
...la carta contenía un catálogo titulado "prestaciones sociales"...en ese catálogo se desglosaban un montón de ventajas que se les daba por el hecho de trabajar en RTVE....
...descuentos en una compañía de seguros, ayudas sanitarias para distintos tratamientos (que imagino que la seguridad social pública no ofrece. Por ejemplo, en tratamientos psicológicos les abonan el 80 % del importe), descuentos en matrículas de universidad para aquellos que quieran estudiar alguna carrera universitaria, descuentos para hijos de trabajadores en RTVE en cuestiones educativas, campamentos, etc, descuentos en guarderías para sus hijos, descuestos especiales para la compra de un coche...y así podría seguir dado que el catálogo era extenso...
...y aquí es donde mi humilde cerebro se lía. Mi amigo gana el doble que yo trabajando en la administración...bueno, en realidad, seguro que gana más que cualquier empleado por cuenta ajena dado que los empresarios no son muy generosos con los sueldos (en España llevan mucho tiempo estancados y sin subidas significativas)...el más común de los mortales tiene 14 pagas (12 si se las prorratean), mi amigo funcionario del Estado tiene 16 pagas y decimoséptima paga en concepto de beneficios...
...realmente necesita que se les hagan todo este tipo de descuentos? no es suficiente con lo que ganan los funcionarios, con los horarios que tienen y con toda la retahila de ventajas de las que disfrutan? no sería más lógico activar un sistema de ayudas para las personas que ganan menos?
...¿me lo explica alguien que no lo entiendo?...
...como siempre digo...¿porqué creemos en Dios?... Quiero decir, si El señor de los anillos se hubiera escrito en época bíblica ahora estaríamos adorando a Frodo crucificado en un gran anillo...
La Biblia es tan fantástica o más que el señor de los anillos...Es una papanata sin fundamento que sin embargo nos tenemos que creer a pies juntillas.... y para colmo siempre tiene que ser el escéptico o el ateo el que tenga que demostrar que Dios no existe...como si los creyentes (y la Iglesia) dieran por echo que se haya demostrado la existencia de Dios (cosa que no ha sucedido que yo sepa...)
...El filósofo Bertrand Russell lo ejemplificó muy bien...
Si yo sugiriera que entre la Tierra y Marte hay una tetera de porcelana que gira alrededor del Sol en una órbita elíptica, nadie podría refutar mi aseveración, siempre que me cuidara de añadir que la tetera es demasiado pequeña como para ser vista aún por los telescopios más potentes. Pero si yo dijera que, puesto que mi aseveración no puede ser refutada, dudar de ella es de una presuntuosidad intolerable por parte de la razón humana, se pensaría con toda razón que estoy diciendo tonterías. Sin embargo, si la existencia de tal tetera se afirmara en libros antiguos, si se enseñara cada domingo como verdad sagrada, si se instalara en la mente de los niños en la escuela, la vacilación para creer en su existencia sería un signo de excentricidad, y quien dudara merecería la atención de un psiquiatra en un tiempo iluminado, o la del inquisidor en tiempos anteriores...
Es tan de perogrullo, que tengo el mismo derecho de creer en Dios que de creer en una tetera...
Que se lo digan si no a los seguidores del monstruo del spegueti volador (curiosos poner "pastafarismo" en google)...
...cuando el sumo hacedor me metió en el bombo y me tocó vivir en ésta época, ya me podían haber dado la oportunidad de volver a meterme en el puto bombo...quizás yo tenía que haber nacido en otra época. Por ejemplo, en la Edad Media donde no tendría tiempo para preocuparme por las soberanas gilipolleces por las que me preocupo...mis esfuerzos sólo estarían centrados en que la cosecha de ese año no se estropeara y en que el señor feudal de turno no le diera por querer rebanarme el pescuezo... O por ejemplo, en la época del Imperio Romano, en primera línea de batalla, a punto de que me den la orden para cargarme a unos cuantos bárbaros y con la única preocupación de que el bárbaro de los cojones no me diera boleto...o sin cambiar de sitio, incluso me hubiera conformado con nacer en Madrid en el siglo XVII y tener que enfrentarme a mi archienemigo, ese espadachin italiano al que tengo tantas ganas...
pero no, he tenido que nacer en el puto siglo XX y vivir en el no menos puto siglo XXI...esta época en la que no te puedes sentir orgulloso de nada porque no ocurre ni una puñetera cosa digna de mención...
No sé que cojones me pasa hoy. O me he levantado con el pie izquierdo o alguien me ha abierto una espita por la que se me ha ido el ánimo poco a poco como cuando se va deshinflando una colchoneta.
El caso es que he tenido uno de esos días en los que ni tengo ganas de hacer nada ni tengo ánimos para intentar hacer algo.
Negatividad total. No le encuentro sentido a mi trabajo. No le encuentro sentido a estudiar unas oposiciones. No le veo sentido a nada ni veo que lo que haga me conduzca a un lugar beneficioso.
No me gusta el libro que me estoy leyendo. No paro de pensar en porque cojones mis padres a veces son tan sumamente estúpidos. No paro de pensar en porque cojones mi hermana habitualmente es tan sumamente estúpida. No paro de pensar si el estúpido soy yo por pensar que mis padres y mi hermana son estúpidos. O quizás es que sea un mal hijo. O quizás es que en la puñetera vida me han reconocido algo de lo que haya echo como útil.
Es un día en el que no me gusto. Me miro en el espejo y no me gusta ni mi cara, ni mi cuerpo...Ni de perfil ni de frente...ni de ninguna manera....No aguanto a la gente. No quiero que me hablen. Quiero que me dejen en paz. Encuentro a todo el mundo como seres pesados y brasas (quizás es por trabajar de cara al público).
Es un día en que lo único que me apetece es estar tirado en la cama, cerrar la persiana y entretenerme mirando al techo y no pensar en nada. O pensar que un día tengo los cojones de dejar el trabajo, la familia y toda tu vida acomodada y servil...e irte a una montaña a vivir como un ermitaño.
Negro futuro. Negatividad. Rutina. Insomnio. Los días se suceden igual que el anterior. Un día es la fotocopia del día anterior. El otro día fue la fotocopia del día anterior. Los días son tan clónicos que te da igual que sea agosto que septiembre. Malgastas tu vida haciendo todos los días las mismas cosas y no te das cuenta que sólo se vive una vez. Hay días que uno lo ve todo negro.
Lo peor de todo...¿porqué cojón te levantas de pronto un día pensando que ni tu vida, ni la vida, ni la gente, ni nada de nada de nada...tiene más sentido que una sandía de Almería? ¿Tiene el ser humano tendencia a la depresión y al pesimismo? ¿soy yo? ¿le pasa a más gente?
Hace días una compañera de trabajo mencionó un red social llamada Tuenti y ninguno de los que estábamos allí teníamos la menor idea de lo que era. Puse "tuenti" en Google y resulta que es la página Web española que más ha crecido en el último año y por lo visto es imparable a pesar de que acceder a ella no es fácil ya que requiere invitación.
He leído que es una red social como Facebook, pero en español, y me gustaría probarlo para ver de que va.
Si algún lector de la coctelera puede invitarme para probar la página le estaría muy agradecido.
Gracias de antemano.
(como supongo que las invitaciones de Tuenti se envían al correo electrónico...lo dejo aquí para que el alma caritativa que me envie la invitación puede hacerlo claro..jeje)
pablo_perez77@hotmail.com
Si no somos valientes y no nos aventuramos a probar suerte o a indagar en lo desconocido: no conseguiremos gran cosa en la vida consecuencia del miedo y la cobardía; aquello que damos por sentado confiando en nuestra intución posiblemente sea erróneo...a veces no está mal dejarse llevar por nuestra intuición...pero, como muestra este cuento, si sólo nos guiamos por suposiciones y no damos un paso más hacia la comprobación fidedigna del conocimiento, las conclusiones que sacaremos serán equivocadas...
(madre mía, que filosófico estoy ultimamente
)
Del libro: La oración de la Rana 1 (Anthony de Mello)
Tres sabios decidieron emprender un viaje, porque, a pesar de ser tenidos por sabios en su país, eran lo bastante humildes para pensar que un viaje les serviría para ensanchar sus mentes. Apenas habían pasado al país vecino cuando divisaron un rascacielos a cierta distancia. -¿Qué podrá ser ese enorme objeto?- se preguntaron. La respuesta más obvia habría sido: "Id allá y averiguadlo". Pero no: eso podía ser demasiado peligroso, porque ¿y si aquella cosa explotaba cuando uno se acercaba a ella? Era muchísimo más prudente decidir lo que era, antes de averiguarlo. Se expusieron y se examinaron diversas teorías; pero, basándonse en sus respectivas experiencias pasadas, las rechazaron todas. Por fin, y basándose en las mismas experiencias (muy abundantes, por cierto), decidieron que el objeto en cuestión, fuera lo que fuera, sólo podía haber sido puesto allí por gigantes. Aquello les llevó a la conclusión de que sería más seguro evitar absolutamente viajar por aquel país. De manera que regresaron a su casa, tras haber añadido una más a su cúmulo de experiencias. Conclusión: Las suposiciones afectan a la observación La observación engendra convencimiento El convencimiento produce experiencia La experiencia crea comportamiento, el cual, a su vez confirma las suposiciones
Hace años cuando fui al cine a ver el estreno de Matrix quedé sorprendido, no sólo por los efectos especiales, sino también por lo que la película invitaba a reflexionar.
Básicamente me planteé la posibilidad de que todo lo que he vivido hasta ahora, mis recuerdos, alegrías, penas y mi vida en general no existiera...que fuera, como en la película le ocurre a Neo, una realidad virtual tan perfecta que nuestro cerebro no se da cuenta de que lo que vivimos en realidad no existe.
Me ha venido de nuevo a la cabeza a raíz de un segundo visionado de la película que hice cuando el otro día estuve desempolvando y ordenando mis dvd´s.
Me puse a investigar un poco sobre estas reflexiones en Internet y descubrí que los creadores de Matrix no fueron originales en su planteamiento. Filósofos y científicos de reconocido prestigio ya han tratado algo sobre el tema.
En concreto el astrofísico Martin Rees y el matemático John Barrow plantearon una teoría según la cual vivimos a merced de una supercomputadora creada por una inteligencia superior a la nuestra.
Esta teoría tendría un importante apoyo en el descubrimiento del astrónomo John Webb. Webb descubrió que los quasares emitían espectros de luz de velocidad inferior a lo esperado según las leyes de la relatividad de Einstein. Para el físico Paul Davies esto es una prueba de que esta realidad virtual tiene sus fallos y este ejemplo de los quasares es uno de ellos.
Recientemente el filósofo Nick Bostrom ha llevado todo esto al terreno de la lógica y dice que es muy probable que vivamos en una simulación y que de todos modos tan indemostrable es que no vivimos en una realidad virtual como que vivimos. Por tanto, alguna probabilidad hay de que todo esto sea una simulación.
Yo soy escéptico a medias. Mi parte incrédula me dice que cuando me rompo una pierna tengo un dolor tan real que no se me ocurre pensar en que ese dolor es orden de un ordenador que está diciéndole a mi cerebro que debo sentir dolor.
Mi parte crédula me dice que nadie puede demostrarme que no haya un superordenador creado por seres infinitamente más inteligentes que yo, tan perfecto que haga que todas las sensaciones que tenemos los seres humanos, incluido el dolor de una rotura de pierna, sea tan perfecta que nos la creamos.
¿Hasta que punto controlo mi vida?
¿Es Dios esa supercomputadora?
¿Porque no puede ser verdad todo esto?
¿Quien me dice que el sabor del chocolate es el que realmente percibo al comerlo?
¿Existo?
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¿Porqué me rallo tanto el coco pensando en estas cosas?