M trabaja en la secretaría de una Universidad Privada. Lleva sólo dos semanas. Yo la llevo en coche todos los días. Y cada vez que voy allí alucino un poco más. Deberían cambiarle el nombre a esa Universidad y ponerle el de Universidad de la Sopa Boba. Como digo, cada vez que voy flipo.

Veo chavales de 20 añitos todo "peripuestos" con ropa de marca (lo que llevan puesto debe ser en dinero como la quinta parte de un sueldo normal de hoy en día). Algunos van andando, otros van en coche. Pero con vaya coches me cruzo. ¿Cómo es posible que un estudiante de 20 añitos vaya a la facultad con un mercedes, un bmw o un descapotable? Luego Marta me comenta lo que cuesta estudiar allí. 2000 euros al año de matrícula, 500 euros al mes (la carrera más barata), 1200 euros al mes (la carrera más cara), 12.000 euros al año si el niño se tiene que quedar en la residencia de estudiantes, 600 euros al mes si decidimos alquilarle una habitación en un piso de estudiantes, y lo que cuesten los libros del niño, el material escolar y demás vicios del elemento en cuestión.

Yo no me lo explico. Bueno sí, en realidad si que tiene explicación. Se llama vivir a la Sopa Boba. Es decir, tener un padre podrido de dinero que te lo da todo desde que naces sin enseñarte lo que significa la palabra esfuerzo. Además, según las malas lenguas, en estas universidades es más fácil aprobar una carrera universitaria. Tienes repescas, recuperaciones, tutorías personalizadas, clases con no más de 30 alumnos y demás etcéteras y privilegios varios. Así no me extraña como una inepta analfabeta, vulgar,simple y con una coliflor en vez de cerebro conocida mía tenga dos carreras. Su padre la llevo a una universidad de estas, y en cierto modo asumiendo que su hija era una zopenca, compró los títulos.

Con lo bien que viven no me extraña que haya tanto vago que se dedica a vivir del cuento y a repetir y repetir cursos. ¿Para que aprobar? Así viven de puta madre.

Esto a mí me parece un desastre para un ser humano y un flaco favor de los padres para con sus hijos. Por mucho dinero que tengas no le puedes dar a tu hijo todo echo. Hay que educar a los hijos en la cultura del esfuerzo. Hay que hacerles entender que conseguir cosas tienen un sacrificio. Pero de este modo lo que están consiguiendo es engrendrar una colección de vagos caprichosos que salen al mercado laboral con un nivel ínfimo.

Yo estudié en una universidad pública. Me costaba alrededor de 600 euros al año la matrícula. Como había que comprar libros, material, abono transportes (yo no tengo un descapotable que me haya salido de la nada) me puse a trabajar por las noches en el Telepizza para pagarme todo eso junto con mis vicios. De ese modo ayudaba a la economía familiar, puesto que mis padres no me daban otra cosa que cobijo y manutención.

Y así poco a poco va uno consiguiendo las cosas. Ese esfuerzo de tirarte toda la noche repartiendo pizzas y madrugando al día siguiente para estudiar es lo que le hace a uno valorar las cosas. Si te llueven del cielo, si te entregas a la vida fácil...¿que mérito tiene?

En fín, que vaya telita con los pijos de los cojones...