Hoy me he despedido de L y F.
Se van como todos los años a Buenos Aires. A pasar las vacaciones con su familia. F conoció a L, se casaron y F vino a vivir a España, el país de L.
F lo dejó atrás todo por venir con L. (¿cuanta gente habrá en el mundo viviendo lejísimos de su casa por amor?).
Es desde entonces que dedican todo el tiempo que pueden de sus vacaciones para ir a Buenos Aires. Esto tiene una cosa mala y una cosa buena.
La mala es que les ata a hacer todos los años lo mismo. Y por extensión les priva de conocer otros sitios.
La buena y supongo que irrenunciable es que una doceava parte del año F está con sus padres.
Seguro que esto compensa lo malo que tiene estar atado a un único destino vacacional. Aunque son vacaciones, yo no lo llamaría vacaciones...diría que es...un regreso obligado...un reencuentro...una necesidad...una alegría (pese al varapalo que les supone luego la vuelta...supongo que compensa).

Hoy me he despedido de F. Y me ha invadido una extraña sensación.
No sabría definirla. Soy muy malo escribiendo, cuando se trata de poner adjetivos a sentimientos del alma o del corazón o de donde carajo se sitúen los sentimientos.

Primero, en el mismo instante en que me estaba despidiendo me dí cuenta de que les voy a echar de menos. Aunque sólo se vayan 20 días. Esa sensación de añoranza ha pasado a una sensación de afecto. Ese echarles de menos implica que les quiero mucho, tanto a F como a L.
Esto me ha llevado a pensar en lo malo que es la costumbre. Tenemos aquí en España a F todo el año. La costumbre nos hace ser muchas veces reservados, pasotas, rutinarios...y eso nos conduce a no darnos cuenta lo importante que son determinadas personas en nuestras vidas. Nos damos cuenta cuando nos faltan o cuando, como es el caso, les vamos a dejar de ver por un tiempo. Eso crea un vacío provocado por su ausencia y por la amistad. Para mi F y L son muy importantes en mi vida. Son mis amigos y les quiero.

Por último he reflexionado en la suerte que hemos tenido de que L conociera a F. ¿Quien me iba a decir que iba a conocer a una persona que procede de un país que está a doce horas de avión del mío? Para mí ya sólo conocerles ha merecido la pena. Aunque un día decidieran ir a vivir a Buenos Aires. Todos los ratos que hemos pasado juntos, todo lo que nos hemos reido....ha sido un regalo...

Me explico muy mal. Os echaré de menos chicos. Os quiero.

PD: no suelo ponerme tan profundo. tampoco pretendía ser cursi. sólo quería expresar de algún modo cuanto quiero a estos dos seres humanos.