Si no somos valientes y no nos aventuramos a probar suerte o a indagar en lo desconocido: no conseguiremos gran cosa en la vida consecuencia del miedo y la cobardía; aquello que damos por sentado confiando en nuestra intución posiblemente sea erróneo...a veces no está mal dejarse llevar por nuestra intuición...pero, como muestra este cuento, si sólo nos guiamos por suposiciones y no damos un paso más hacia la comprobación fidedigna del conocimiento, las conclusiones que sacaremos serán equivocadas...

(madre mía, que filosófico estoy ultimamente )

Del libro: La oración de la Rana 1 (Anthony de Mello)

Tres sabios decidieron emprender un viaje, porque, a pesar de ser tenidos por sabios en su país, eran lo bastante humildes para pensar que un viaje les serviría para ensanchar sus mentes. Apenas habían pasado al país vecino cuando divisaron un rascacielos a cierta distancia. -¿Qué podrá ser ese enorme objeto?- se preguntaron. La respuesta más obvia habría sido: "Id allá y averiguadlo". Pero no: eso podía ser demasiado peligroso, porque ¿y si aquella cosa explotaba cuando uno se acercaba a ella? Era muchísimo más prudente decidir lo que era, antes de averiguarlo. Se expusieron y se examinaron diversas teorías; pero, basándonse en sus respectivas experiencias pasadas, las rechazaron todas. Por fin, y basándose en las mismas experiencias (muy abundantes, por cierto), decidieron que el objeto en cuestión, fuera lo que fuera, sólo podía haber sido puesto allí por gigantes. Aquello les llevó a la conclusión de que sería más seguro evitar absolutamente viajar por aquel país. De manera que regresaron a su casa, tras haber añadido una más a su cúmulo de experiencias. Conclusión: Las suposiciones afectan a la observación La observación engendra convencimiento El convencimiento produce experiencia La experiencia crea comportamiento, el cual, a su vez confirma las suposiciones